viernes, 25 de enero de 2013

Familia

Los momentos con nuestras familias son más que importantes.
Nuestras familias son un punto de apoyo más que imprescindible para cada uno.
Todos tenemos una familia que, por muy pequeña o grande que sea, nos ayudará siempre en los momentos difíciles y a superarnos a nosotros mismos para bien. Ellos también significan infinitos momentos de felicidad y de alegría...
¿Con quienes sino compartiríamos momentos especiales como nuestros cumpleaños, nuestros éxitos o sencillamente las navidades? ¿Saben qué? Exacto. Con nadie.
Puede que a medida que vayamos creciendo encontremos a personas que se convierten en seres muy especiales y puede que también encontremos con quien compartir, o mejor dicho, con quienes se puede seguir compartiendo nuestras vidas.
Hay personas en esta vida que están hechas para hacerte más fuerte, otras para recordarte que no eres de acero y otras para simplemente iluminarte la vida con su sonrisa, un abrazo, un beso, un roce..
A medida que vamos entrando a la edad adulta, todos somos conscientes que tarde o temprano formaremos una hermosa familia a la cual querremos mucho y así nuestras familias ya hechas, se agrandaran y darás lugar a nuevas generaciones.. y así sucesivamente..
¿Quién podría decir que el día de mañana esta adolescente estará dando su regalo de navidad a su hijo o hija? ¿Quien podría decir que tu futuro hijo o hija no estará dando en un futuro su regalo de navidad a su propio hijo? Nadie puede decir nada. Nadie puede asegurar nada.
Sin embargo yo elijo como ejemplo del futuro el regalo de navidad, por una simple razón  esa es una de las pocas costumbres que las personas hemos conservados a través de los siglos y que seguramente seguirá a través de muchos siglos más... Mi abuelo le dio un regalo por navidad a mi padre; mi padre me lo dio a mi; yo, el día de mañana, se lo daré a mi hijo; mi hijo a su hijo...
Sonreír es la clave, sonreírte a ti misma cada mañana frente al espejo, sonreírle cada mañana a tu ser especial, sonreír a tus padres, a tu amigos, a tu compañeros e incluso a tus enemigos y a los que intentan hacerte la vida imposible.
Seamos el regalo que dio la vida al mundo. Seamos nosotros. Seamos felices.